El canto y la risa se adueñaron de la Unidad Vecinal

Vuelve la Ópera al Táchira con L'Elisir D'Amore 

     La ópera se hizo presente en San Cristóbal después de 2 años de ausencia para adueñarse del corazón del público con una presentación cargada de talento. L'Elisir D’Amore es el nombre de la obra con la que los miembros de la Orquesta y el Coro Sinfónico del Táchira, junto a otros colaboradores hicieron vibrar la sala del teatro Luis Gilberto Mendoza.
     Los encargados de dirigir y montar la obra se desviaron un poco del ambiente original, que se ubica en la Italia del siglo XVIII, y lo trasladaron al tradicional campo andino, con vestuarios de ruanas, alpargatas y sombreros de paja, aunque la parte musical no fue modificada. La escenografía se constituyó por las fachadas típicas de casas andinas, de bahareque y tejas rojas, con flores en las jardineras de las ventanas, y la iglesia era una réplica de la fachada de la Catedral sancristobalense.
     La producción musical instrumental fue ejecutada por la Orquesta Sinfónica de la Juventud Tachirense "Luis Gilberto Mendoza", y las voces principales fueron representadas por Génesis Uzcátegui, Christian Pabón, Gregory Pino, Mariangel Vásquez, Sahar Gassan y Maryori Ramírez, quienes conformaron el elenco protagónico. Todo el cuerpo musical, canto y orquesta, estuvieron bajo la majestuosa batuta del maestro Augusto Gelves, quien se encargó de mantener el libreto y piezas originales, aunque retocó las dinámicas musicales para resaltar algunas escenas.
     La presentación estuvo cargada de risas y gracia por la buena interpretación de los personajes, la inocencia de Nemorino, que compra un elixir amoroso mágico al doctor Dulcamara para ganarse el corazón de Adina, que lo rechaza bromeando con él, y anuncia su compromiso con Belcore, un prepotente sargento que propone a Nemorino unirse a su ejército a cambio de dinero, pensando que así se desharía del campesino fácilmente.
     Adina, enamorada realmente de Nemorino, se da cuenta de que él se marcha y corre a declararle que lo ama, cancelando el compromiso con Belcore y sellando uno nuevo con un beso al ingenuo campesino. Él le atribuye este logro al elixir de Dulcamara sin saber que la botella realmente está llena de vino y no tiene nada de mágica. Belcore, por su parte, se marcha asegurando que "hay muchas más mujeres en el mundo", y el doctor Dulcamara se dispone a acompañarle en busca de su nueva novia, ofreciéndole su ayuda con el elixir del amor.
     El espectáculo tuvo un montaje y dirección impecables, con música y canto a la altura de los operistas profesionales del extranjero; cada pieza musical y coral fue ejecutada con una limpieza que era de inmenso agrado para los espectadores, y los solos de canto hacían erizar la piel a varios miembros del público por su hermosura. Tal fue su impacto, que los asistentes pidieron a los directores y otros miembros de la producción que se hiciera una nueva ópera para una fecha cercana, y las felicitaciones vinieron desde incluso personas de gran talla musical, como la maestra María Teresa Chacín, ícono de la música venezolana.
     La autoría de la música de la ópera es de Gaetano Donizetti, con libreto en italiano de Felice Romani. El evento fue auspiciado por el Sistema Nacional de Orquestas núcleo Táchira, y el aporte de algunos músicos y cantantes del núcleo Trujillo, en colaboración con Zapatería Orinoco, Garzón Hipermercado, Librería Sin Límite y Colmatrex.



Reseña.

1 comentario:

  1. También tuve el gusto de presenciar esta opera en nuestra ciudad y, es cierto, excelentes artistas posee el Táchira.

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